Ir al contenido principal
653 93 45 03
ansiedad

¿POR QUÉ TENGO ANSIEDAD SI APARENTEMENTE TODO VA BIEN?

Hay personas que llegan a consulta diciendo: «No entiendo qué me pasa. En realidad, no tengo ningún problema importante. Mi vida funciona, tengo trabajo, familia, pareja… y, sin embargo, estoy continuamente angustiado».

La ansiedad no siempre aparece ante un problema que podamos identificar fácilmente. A veces podemos reconocer aquello que nos preocupa; otras veces, la angustia parece surgir sin una causa concreta.

Esto puede resultar especialmente desconcertante. Si aparentemente «todo va bien», ¿por qué me siento así?

Desde una perspectiva psicológica, no siempre es suficiente con buscar la causa de la ansiedad en las circunstancias externas. Lo que para una persona resulta tolerable puede ser vivido por otra de una manera completamente diferente. Nuestra historia, nuestros vínculos, nuestras expectativas y la manera en que nos relacionamos con nosotros mismos tienen un papel importante.

Para el psicoanálisis, además, la angustia no es simplemente un síntoma que haya que hacer desaparecer lo antes posible. Puede ser una señal de que algo está ocurriendo y que todavía no ha podido ser puesto en palabras.

Lacan dedicó su Seminario X a la angustia y señaló que esta no carece de objeto, aunque no siempre sepamos reconocer aquello que la provoca. La angustia puede aparecer precisamente cuando algo de nuestra relación con el deseo, con los demás o con nosotros mismos queda en cuestión.

Por eso, ante una ansiedad que se repite, quizá no se trate únicamente de aprender a relajarse o de controlar los pensamientos. Puede ser importante preguntarse: ¿qué está expresando esta angustia en mi caso? ¿Cuándo aparece? ¿Qué sucede alrededor de ella? ¿Qué lugar ocupa en mi vida?

Una psicoterapia puede ofrecer un espacio para hacerse estas preguntas y encontrar una manera propia de comprender aquello que está ocurriendo.

No se trata solamente de eliminar un síntoma, sino de poder escuchar qué tiene que decir ese síntoma sobre la persona que lo padece.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *